sábado, 6 de septiembre de 2014

Un Sueño Lejano.


Todo comienza sin un punto, el joven se encontraba en el olvido, destrozado por la extremada confianza, determinado a no sentir nada, perdió su humanidad, se perdió a si mismo, vago en un recuerdo en el cual una olvidada musa se acercó a su lado, con aquel joven compartió su horrible pasado, ambos abrieron sus almas, porque pensaron como un uno, y asi nació la tentación de serlo, durante esas horas de existencia, ambos el joven inhumano y la musa olvidada disfrutaron aquello, el olvido y el dolor se hicieron placer. Pero el tiempo se agotó, tímidamente se despidieron de aquel momento y aquel recuerdo, el joven inhumano sintió algo por el olvido de aquella musa, pero el solo podía saber lo que en su cabeza se hallase, y asi ambos desaparecieron.
Fueron una dulce agonía los dias próximos en los cuales el no sabia que hacer, le agradaba la compañía de la musa olvidada, a la cual él imaginaba sonriente durante sus momentos lúcidos, pero al caer en la desesperación de la soledad y el olvido, él se veía junto a ella, ambos sobre un manto aterciopelado, rodeado de flores marchitas y tenues luces, las cuales creaban sombras que resaltaban la forma de sus cuerpos. Luego de una conversación casual del olvido aquel joven comenzaba a acercarse a su musa, tímidamente y decidido, él buscaba sentir su piel, solo un roce lo lograba llevar a otro universo, uno en el cual el placer se volvía un océano, en aquel intento el joven inhumano alcanzo la mano de la musa, la cual respondió sagazmente mirándolo fijamente a sus ojos, en aquel contacto visual el joven sintió que su alma se alejaba de su lugar y se mezclaba con la de ella, en un acto pasional y pecador, donde el universo se detenía abruptamente. Cuando aquella danza de almas llegaba a su fin, el joven inhumano despertaba de su fantasía, para volver a esperar un encuentro con la musa olvidada.
Pasaron años antes de un nuevo encuentro entre el joven y la musa, pero algo sucedió en aquel encuentro, ambos solo hablaron unos minutos, en los cuales el joven inhumano recupero su humanidad, y la musa olvidada dejo de ser olvidada, el joven confeso no lograr olvidarla, y la musa confeso querer estar a su lado. Después de ese momento ambos cruzaron sus miradas y bruscamente se besaron, entre abrazos y caricias él joven sentía los senos de ella presionando su pecho, una sensación suave y agradable, mientras su lengua sentía la suave textura de la lengua de la musa... En aquel momento ambos con sus ojos cerrados, en un silencio propio del vacío, sus corazones comienzan a latir al unísono, el joven en éxtasis por sentir aquella suavidad, sin darse cuenta se encuentra desnudo frente a ella, y ella frente a él, el joven comienza a observar su deslumbrante cuerpo, su piel suave, su cabello negro cayendo delicadamente sobre sus senos perfectamente redondos, su cintura delgada  la cual ella intentaba esconder, cuando en ese momento el joven observa un lunar sobre su pubis, el cual comienza a hipnotizarlo... El joven vuelve a abrazar a la musa, él nuevamente siente la suavidad de sus senos, pero esta vez además de la suavidad tambien sentía su calor, el cual erizaba su piel, pero sus senos no eran completamente suaves, pues sus pezones se encontraban medianamente mas rígidos debido a la excitación de la musa. El joven consciente de esto, comienza a besarle y acariciar su espalda, recorriendo disimuladamente su piel y besando su cuello; ahora la respiración de la musa comenzaba a ser irregular, y momentáneamente sollozaba gemidos; lo cual al joven invitaba a seguir con el procedimiento. Esta vez la musa se tendió en el suelo acariciando sus senos y vientre, mientras el joven se posicionaba sobre ella; acariciando su cabello y mirándola fijamente a sus ojos, a lo cual ella respondía con una caricia en la barbilla del joven; un momento de caricias y miradas perdidas una con la otra, pero esto cambio bruscamente cuando el joven beso su cuello y enredo sus dedos en los cabellos de la musa, y ella lo tomo firmemente de su espalda com ambas manos, tratando de no arañarle, pero para ella se volvía algo imposible. El suave roce de sus cuerpos, junto com sus gemidos, caricias y besos se volvieron un placer, hasta la mas mínima brisa sobre su piel era portadora de placer, sus cuerpos eran uno, ambos sentían lo mismo, cada mirada terminaba por un gemido... Esta danza de placer y éxtasis les brindo una mirada diferente a lo que pensaban, lograr ser uno con alguien mas, mientras un placer inmenso llenaba sus cuerpos, sus mentes y sus sueños. Cuando el clímax comenzó a trabajar, en ellos, sus mentes se hallaban perdidas, inundadas de placer donde no existía nada mas que el momento, la danza al unísono de sus cuerpos rozando sus pieles... Cuando sagazmente sus sentidos se elevan al infinito, la danza tomaba su pausa y final, sus corazones se hallaban casi saliendo de sus cuerpos, los cuales se encontraban como estatuas, unidas por la eternidad, en una imagen líricamente hermosa.
Cuando reaccionaron y cada uno se encontraba consciente de todo, ambos tenían algo en común, algo triste... Debían de irse, alejarse, no por propia decisión, sino por las etiquetas que el mundo les otorgó, ambos no pueden ni deben estar juntos, era algo confuso para ambos y difícilmente entendible, pero aquella danza abrió sus pechos y sus corazones rotos desaparecieron; ahora ambos tenían un solo corazón para ambos; ellos eran uno, pero con solo un corazón  uno de ellos perdería su libertad y su ser, por lo cual llegaron a un triste, pero común acuerdo, el corazón que la danza formo seria roto, en dos, la mitad izquierda para el joven y la derecha para la musa, y asi realizaron una promesa que jamas seria rota, sus corazones estarían rotos siempre, pero ellos danzaran juntos para volver a unirlo, infinitas veces hasta el final del tiempo.
LaVidaSegunWaru-08/09/14

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